Tenía 14 años cuando una revista llamada “ERES” fue publicada y puesta a la venta por primera vez; sería más o menos 1988. Se trataba de una revista dirigida a jóvenes, recuerdo con claridad que la portada tenía la foto de dos célebres figuras del medio artístico (Luis Miguel y Sasha Sokol), su contenido era en cierta forma variado y atractivo, sobre todo para quienes éramos la población objetivo. En lo personal creo que el impacto y gran éxito fue realmente el consabido eslogan: Y TÚ. ¿QUIÉN ERES?, pues estoy segura de que un gran porcentaje de personas entre la etapa adolescente y juvenil, alguna vez nos hemos hecho esta “meta pregunta”.
Personalmente me encontraba en uno de los momentos más importantes de un ser humano “la adolescencia”, que fuera de definiciones y de cambios propios de este ciclo (físicos, psicológicos, sociales, etc.), es una fase que nos prepara sí o sí, para comenzar a asumir roles y responsabilidades de adultos, debo entonces confesar, que más que saber de música, moda y de temas a los que se hacía mención, lo que resonó en mi desde el primer instante que vi el comercial en la TV, fue el eslogan. ¿Y por que comentar sobre los detalles de un ejemplar de hace décadas?, sencillo, porque después de algunos años, descubrí que muchas y muchos, nos seguimos haciendo la pregunta: ¿QUIÉN SOY? Pero, además, conozco a quienes, en plena madurez, tratamos de seguir intentando descubrir quienes somos, pues esta interrogante persiste en etapas en las que nos cuestionamos, ¿QUÉ VINE A HACER EN ESTA VIDA? O, dicho de otra manera, ¿CUÁL ES MI MISIÓN DE VIDA?
Llega el momento de definir: ¿qué es importante tener, hacer o saber?, ¿quién eres? (el orden de los factores no altera el producto).
Quien soy, ¿tiene que ver entonces con lo que tengo?, con lo que hago etc.? y si esto es así, ¿significa QUE YO SOY? ¡Ah! pero si por el contrario, considero no tener lo que otras u otros creen suficiente, entonces: ¿NO SOY?
Desde pequeñita, me decían: estudia para que seas alguien en la vida, por lo tanto, creí que al terminar una carrera y obtener un título, YA SERÍA; pero, sorpresa, a lo largo de los años, me di cuenta de que existen muchas personas que aún después de concluir un nivel máximo de estudios, todavía no encuentran quienes son, ni cuando serán suficientes.
Finalmente, considero lo importante que sería cambiar la pregunta por: Y TÚ, ¿QUIÉN QUIERES SER?
¿Y qué crees? después de algunas batallas, tropiezos y descalabradas, me di cuenta de que yo, ya era; que siempre he sido; en un empleo o en otro, en esta ciudad o en otra; ¡YO SIEMPRE HE SIDO!
Por eso quise compartir estas líneas. para motivarte a desmitificar la creencia de que solamente cuando hagamos algo que cumpla las expectativas de otros, entonces podremos decir: YO SOY (……..) una mujer o un hombre exitosa o exitoso, respetada o respetado, reconocida o reconocido en tal o cual cosa; y si no lo logramos, no valemos, es decir: NO SOMOS.
¡¡MENTIRA!!
Hoy te invito a redireccionar los reflectores hacia ti, tú eres la persona más importante de tu vida; voltea, y en lugar de tratar de definirte con frases como: yo soy abogado, contador, maestra, arquitecta, director o directora de… , quédate con la simple frase YO SOY. ¿y sabes por qué? por que la ciencia ha comprobado, que somos fractales o pedacitos de todo aquello que tiene y contiene el universo, ósea que todo está contenido en ti, por tanto, ¡TU YA ERES!, ¡YO YA SOY! Regálate la oportunidad de recablearte y eliminar las creencias de que, si naciste en pobreza, así morirás. El futuro no está escrito, observa que cuando decides crear y vivir con pasión, te redescubres y entonces SÍ puedes comenzar a vivir significativamente.
El hacer y el tener pueden ser revertidos cuando logremos entender que nuestra certeza, no está puesta en las cosas, y sin importar en donde te encuentres, que haces, ni cuanto tienes; tú estás siempre en ti y contigo.
¡POR QUE TU YA ERES Y SIEMPRE HAS SIDO!


